La diabetes es una enfermedad crónica que tiene lugar cuando el páncreas no secreta suficiente cantidad de insulina, o cuando el cuerpo no es capaz de emplear correctamente la insulina liberada. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta condición es cada vez más habitual en todo el mundo, y se estima que 1 de cada 9 personas adultas son diabéticas. A pesar del amplio conocimiento y la (cada vez más) concienciación sobre esta patología, choca conocer que más de la mitad de personas con diabetes ni se medican ni se cuidan con respecto a la enfermedad, aún sabiendo los riesgos que ello conlleva: ceguera, infarto, insuficiencia renal, accidente cerebrovascular, y más.
Aunque la diabetes se suele asociar a una cuestión hereditaria o adquirida por un mal estilo de vida, estas no siempre son sus causas. En las siguientes líneas, te contamos todo lo que debes saber sobre la diabetes gestacional, un cuadro habitual en el embarazo que requiere atención y seguimiento a partes iguales. ¡No dejes de leer!
¿Qué es la diabetes gestacional?
Tal y como indica la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la diabetes gestacional es la presencia de azúcar alto (glucosa) en la sangre que empieza o se diagnostica por primera vez durante el embarazo. En general, este trastorno suele desaparecer después del parto, y es más común su manifestación durante el segundo o tercer trimestre (aunque también puede ocurrir en el primero).
Existen 2 tipos de diabetes gestacional:
- Tipo A1: prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG/OGTT) alterada, pero con niveles de glucosa normales en ayunas y a las dos horas después de las comidas. El control glucémico se logra únicamente con modificaciones en la dieta. Indica una forma más leve, puesto que la alteración aparece en la prueba diagnóstica, pero en la vida diaria la glucosa se mantiene en valores normales.
- Tipo A2: prueba de tolerancia oral a la glucosa alterada, asociada a niveles de glucosa anormales en ayunas y/o después de las comidas. Requiere tratamiento adicional con insulina u otros fármacos para alcanzar un adecuado control glucémico. Indica una forma más avanzada o persistente, puesto que la glucosa está elevada en ayunas y/o después de las comidas, no solo en la prueba. Por eso, no basta con la dieta y se requiere insulina u otros fármacos para proteger la salud de la madre y del bebé.
Se estima que la prevalencia en España de la diabetes durante el embarazo se encuentra en una horquilla del 6-12 %, una cifra nada desdeñable. Además, se ha observado un aumento en los últimos años de esta condición, presumiblemente por la tendencia al alza en cuestiones de hábitos, sobrepeso y más.
¿Cuáles son los síntomas de la diabetes gestacional?
En la mayoría de los casos, las mujeres con diabetes gestacional no presentan síntomas. Este hallazgo clínico suele tener lugar en las analíticas de rutina durante la gestación, de ahí la importancia de realizarlas aunque no se tenga ninguna sospecha o signo clínico.
En caso de sí presentarse, algunos de los signos clínicos comunes pueden ser:
- Aumento de la sed (signo más común).
- Boca seca.
- Incremento de la micción.
- Visión borrosa.
- Fatiga.
- Infecciones frecuentes (sobre todo en piel, vagina y vejiga).
Ante cualquiera de estos signos, estés o no embarazada, se recomienda acudir al médico. La diabetes puede complicarse y provocar daños permanentes si no se aborda a tiempo.
¿Cuáles son las causas de la diabetes gestacional?
Los mecanismos fisiológicos que desencadenan la aparición de diabetes gestacional son, a día de hoy, desconocidos. Aun así, se sabe que parte de la responsabilidad son los cambios hormonales del embarazo. Durante la gestación, la placenta libera hormonas que ayudan al desarrollo del bebé, pero que también dificultan la acción de la insulina, una condición conocida como resistencia a la insulina. Cuando el páncreas de la madre no logra producir suficiente insulina para compensar esta resistencia, los niveles de glucosa en sangre aumentan y aparece la diabetes gestacional.
En resumen: si esta respuesta a la resistencia a la insulina por parte de la madre es insuficiente durante el embarazo, la glucosa no puede entrar adecuadamente en las células y se acumula en la sangre, provocando hiperglucemia. Este desequilibrio metabólico es el que define la aparición de la diabetes gestacional, generalmente durante el segundo o tercer trimestre del embarazo.
Factores de riesgo asociados
Más allá de sus mecanismos subyacentes, existen diversos factores que se han identificado como de riesgo para la aparición de diabetes gestacional. Entre ellos, destacan:
- Sobrepeso u obesidad.
- Falta de actividad física.
- Presencia de diabetes gestacional en un embarazo previo.
- Desarrollo de prediabetes.
- Diagnóstico de síndrome de ovario poliquístico.
- Historial familiar de diabetes.
- Enfermedades cardiacas previas y/o hipertensión.
- Edad avanzada de gestación.
La obesidad y el sobrepeso se consideran los principales predisponentes para este cuadro clínico. El porcentaje de mujeres obesas que desarrollan diabetes gestacional es significativamente más alto que en la población general, con estudios mostrando tasas de entre el 20% y más del 20%, duplicando o incluso triplicando el riesgo en comparación con mujeres de peso normal. Es muy importante consultar con un profesional en salud si se presenta sobrepeso antes del embarazo para prevenir y monitorizar condiciones como esta.
Diagnóstico de la diabetes gestacional
El diagnóstico de la diabetes gestacional se realiza mediante pruebas analíticas específicas durante el embarazo, incluso en ausencia de síntomas, ya que la mayoría de las mujeres afectadas no presentan signos clínicos evidentes. Por este motivo, el cribado forma parte del control prenatal habitual y suele llevarse a cabo entre las semanas 24 y 28 de gestación, momento en el que la resistencia a la insulina alcanza su punto máximo. En mujeres con factores de riesgo elevados, estas pruebas pueden adelantarse al primer trimestre.
La prueba más utilizada es la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG u OGTT), que consiste en medir los niveles de glucosa en sangre tras la ingesta de una solución azucarada, evaluando la capacidad del organismo para metabolizarla. Dependiendo de los valores obtenidos en ayunas y después de la sobrecarga de glucosa, se confirma o descarta el diagnóstico. Un resultado alterado indica que el cuerpo no está manejando adecuadamente la glucosa durante el embarazo, lo que permite clasificar la diabetes gestacional y establecer el tratamiento más adecuado.
Tratamiento
El tratamiento de la diabetes gestacional tiene como objetivo principal mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de rangos normales, garantizando así el bienestar tanto de la madre como del feto. En la mayoría de los casos, el abordaje inicial se basa en modificaciones del estilo de vida, especialmente en una alimentación equilibrada y adaptada al embarazo. Una dieta individualizada, supervisada por profesionales de la salud, permite controlar la glucemia sin comprometer el adecuado aporte de nutrientes necesarios para el desarrollo del bebé.
Junto a la alimentación, la actividad física moderada y regular desempeña un papel clave en el control glucémico, siempre que no existan contraindicaciones médicas. Ejercicios como caminar, nadar o realizar gimnasia prenatal favorecen el uso de la glucosa por parte de los músculos y mejoran la sensibilidad a la insulina. Además, durante el tratamiento es imprescindible el autocontrol de la glucemia, mediante mediciones periódicas que permitan valorar la eficacia de las medidas adoptadas.
Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes para alcanzar un control adecuado de la glucosa, se recurre al tratamiento farmacológico, siendo la insulina la opción de elección. En algunos casos seleccionados pueden emplearse otros fármacos, siempre bajo estricta supervisión médica. Un seguimiento continuo durante el embarazo permite ajustar el tratamiento según la evolución, minimizar riesgos y asegurar un parto en las mejores condiciones posibles.
-
Estudio Genético de Intolerancias Digestivas – Gluten, Lactosa y Fructosa
190,00 €170,00 € Comprar Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto -
Estudio Completo de Enfermedad Celiaca – Genética y Anticuerpos
160,00 € Comprar Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto -
Perfil Celiaquía – Anticuerpos
59,00 € Comprar Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto -
Estudio Genético de Enfermedad Celiaca
110,00 € Comprar Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto