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Candidiasis: síntomas, causas y tratamiento

La candidiasis es una infección en la que un hongo (Candida albicans) crece fuera de control en ciertas áreas húmedas de la piel. Cuando la infección se produce en el aparato reproductor femenino se conoce como vulvovaginitis candidiásica, mientras que si afecta al entorno oral recibe el nombre de sapito o muguet. Hasta el 75 % de las mujeres experimentan un episodio de candidiasis vaginal en su vida y el 40-45 % tendrán 2 o más.

El uso de ciertos antibióticos, la diabetes y el sistema inmunitario debilitado son algunos de los principales desencadenantes de la candidiasis. Aquí se exploran los síntomas, las causas y el tratamiento de esta condición infecciosa tan común en la población femenina.

¿Qué es la candidiasis?

La candidiasis es un cuadro causado por diversas especies de hongos del género Candida. Más de 20 tipos pueden provocar esta infección, aunque Candida albicans es el más frecuente de todos a nivel global. De todas formas, no se puede desestimar la prevalencia de C. lusitaniae, C. parapsilosis, C. glabrata y C. kefyr, entre otros microorganismos de este grupo.

Hasta 3/4 de las mujeres padecen un cuadro de candidiasis vaginal en algún momento de su vida. Por otro lado, la candidosis oral se manifiesta en el 6 % de los recién nacidos en su primer mes. Los pacientes oncológicos que están recibiendo quimioterapia y las personas con SIDA tienen una probabilidad de manifestar esta infección de hasta un 20 %. La condición puede expandirse al resto del cuerpo, pero esto es muy extraño.

Hasta el 37 % de los bebés padecen una candidiasis oral en algún momento de su desarrollo.

Síntomas de la candidiasis

Los síntomas de esta condición son de leves a moderados y dependen del área corporal afectada. Los signos clínicos se pueden agrupar de la siguiente forma:

  • Muguet o candidiasis bucal: placas blanquecinas en la boca, dolor de garganta, dificultad para tragar, sensación de ardor en la lengua, agrietado y enrojecimiento de los labios y disminución del sentido del gusto.
  • Vulvovaginitis candidiásica: picazón, irritación y molestia vaginal. Sarpullido en la vagina, sensación de ardor al mantener relaciones sexuales/orinar, secreción vaginal espesa blanca e inolora, flujos vaginales anormales y labios vaginales hinchados, entre otros signos.
  • Candidiasis cutánea: erupción roja en la piel que crece, infección de los folículos pilosos (que pueden adquirir la apariencia de granos) y erupciones en los pliegues corporales (bajo las mamas, los glúteos y otras zonas).
  • Candidiasis invasora: picor anal, fiebre, náuseas, diarrea, gases y otros signos inespecíficos.

Los signos y síntomas en personas con un sistema inmunitario fuerte (inmunocompetentes), niños y adultos, suelen ser mínimos. Por desgracia, en pacientes con otras afecciones o sometidos a tratamientos agresivos el hongo Candida es más proclive a diseminarse al tracto digestivo y respiratorio. La candidiasis invasiva cursa con una mortalidad de hasta un 40 %, incluso en aquellos pacientes que reciben tratamiento.

La candidiasis puede cursar con dolor vaginal.

¿Cómo se transmite?

La candidiasis no se considera una enfermedad de transmisión sexual (ETS) o infección de transmisión sexual (ITS). Los hongos del género Candida pueden transmitirse entre personas durante el acto sexual, pero esta no es la única vía de infección. Además, practicar sexo con una persona que tiene un cuadro genital de este tipo no siempre se traduce en contagio.

Los hongos del género Candida se encuentran como comensales en el organismo de muchas personas sanas, ya sea en el entorno oral, vaginal, intestinal o cutáneo. El problema llega cuando se produce un desequilibrio a nivel corporal, ya sea por inmunosupresión, consumo de ciertos antibióticos (que fomentan disbiosis o desbalance de flora bacteriana) y otros factores. Entre los desencadenantes de la aparición de la candidiasis se encuentran los siguientes:

  1. Uso de antibióticos: esto puede disminuir la proporción de bacterias “beneficiosas” en el entorno vaginal, lo que promueve que C. albicans prolifere más allá de lo normal.
  2. Sistema inmunitario deteriorado: los pacientes con SIDA y otras condiciones graves tienen más problemas a la hora de mantener a raya los microorganismos comensales que habitan en el cuerpo.
  3. Diabetes no controlada: el exceso de glucosa en el organismo es una fuente excelente de proliferación para Candida.
  4. Consumo de anticonceptivos orales, terapias hormonales y otros tratamientos.

La candidiasis no es una enfermedad de transmisión sexual.

Diagnóstico de la candidiasis

Es necesario buscar ayuda profesional cuando se detecta cualquier tipo de lesión o anormalidad genital, incluyendo el enrojecimiento y las secreciones descritas. De todas maneras, también es útil llevar a cabo pruebas de detección de patógenos sexuales de forma periódica si se mantienen relaciones con más de una pareja. El Análisis completo de enfermedades de transmisión sexual (11 agentes patógenos) de VIVOLABS ofrece una máxima exactitud a la hora de detectar a C. albicans y otros patógenos.

Tratamiento de la candidiasis

La candidiasis se trata con medicamentos antifúngicos tales como nistatina, clotrimazol, anfotericina B y miconazol. Los casos leves o moderados de candidiasis vaginal se suelen abordar con cremas tópicas que contienen alguno de estos compuestos y la duración de la administración es variable (1,3 y 7 días). Los medicamentos orales de dosis única también son una opción, si bien no se recomiendan en mujeres embarazadas.

Si los síntomas son graves o la condición es recurrente, el personal médico puede recomendar la administración de medicación durante un periodo de hasta 14 días. Las cápsulas de ácido bórico de inserción vaginal se usan en los casos en los que los patógenos del género Candida son resistentes a los antifúngicos habituales.

Prevención

La prevención de la candidiasis depende del lugar en el que se produzca la infección. Evitar que un bebé recién nacido contraiga muguet es difícil, aunque se recomienda limpiar las tetinas de los biberones durante la lactancia e higienizar de forma periódica los chupetes con agua caliente y jabón. Por otro lado, la infección vaginal se puede prevenir evitando el uso de ropa interior ajustada o ciertos complementos que pueden desequilibrar la flora vaginal.

Evitar el uso innecesario de antibióticos también es de gran importancia para prevenir la candidiasis. 

Este patógeno se incluye en el siguiente análisis

La candidiasis es muy común en mujeres y puede presentarse con cierta recurrencia. Si tienes cualquiera de los síntomas descritos, no dudes en hacerte la prueba que incluye su detección (además de otros 10 patógenos asociados a ETS).

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