¡Date prisa! 10% descuento en todas nuestras pruebas. Código: Navidad10

Válido hasta el 10/01/2022. No acumulable a otros vales descuento.

Días
Horas
Minutos
Segundos

Enfermedades transmitidas por mosquitos

Todos hemos tenido alguna experiencia desagradable con invertebrados durante la primavera y el verano: una araña a los pies de la cama, una mosca revoloteando por nuestra comida o un picotazo de mosquito después de una noche de calor extremo. Por desgracia, en algunas ocasiones este contacto superficial no se queda solo en una picadura y puede generar complicaciones graves.

Las enfermedades transmitidas por mosquitos son un problema de salud global a tener presente, sobre todo en regiones de bajo ingreso con infraestructuras socioeconómicas deficientes. A continuación, te contamos todo lo que debes saber sobre este grupo de patologías y cómo evitar su transmisión. ¡No te lo pierdas!

Enfermedades vectoriales y mosquitos

Los mosquitos son insectos dípteros pertenecientes al suborden Nematocera. Existen más de 3.600 especies de “mosquitos verdaderos” de la familia Culicidae, taxón en el que se encuentran las especies que más conocemos los seres humanos. Culex pipiens es el más habitual de todos en las regiones urbanas y suburbanas del mundo, aunque existen muchísimos más. Estos invertebrados se caracterizan por tener un cuerpo alargado, un par de alas, 3 pares de patas y un aparato bucal succionador.

Los mosquitos pasan por 4 fases vitales: huevo, larva, pupa y adulto. Los huevos son depositados en fuentes de agua estancada y las larvas son completamente acuáticas. Por ello, estos insectos son muchísimo más comunes en lagos, pantanos, cenagales y pueblos con pilones y fuentes.

Estos invertebrados son vectores biológicos de enfermedades. Esto quiere decir que, dentro de su organismo, diversas bacterias y patógenos son capaces de proliferar para luego infectar a otros seres vivos, como el humano. Dicho de forma rápida y sencilla: algunos microorganismos utilizan a los mosquitos como vehículos de transporte para introducirse en nuestra sangre mediante una picadura.

Las picaduras de mosquito pueden ser graves si transmiten un vector problemático.

¿Cuáles son las enfermedades transmitidas por mosquitos más frecuentes?

Al pensar en animales peligrosos, nos vienen a la mente tiburones, leones, cocodrilos y otros seres vivos con gran tamaño y muchos dientes. De todas formas, te sorprenderá conocer que el mosquito es el animal más letal del mundo para el humano. Según portales profesionales, estos invertebrados provocan más de 1 millón de muertes al año, no por sus picaduras, sino por las enfermedades que acarrean.

A continuación, te mostramos algunas de las enfermedades más relevantes capaces de transmitirse a través de la picadura de un mosquito. No te lo pierdas.

Dengue

El dengue es una de las enfermedades transmitidas por mosquitos más comunes en las zonas tropicales y subtropicales del mundo. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), 500 millones de personas están en riesgo de padecerlo en la región de las Américas. Vamos más allá, pues se calcula que se producen entre 100 y 400 millones de infecciones cada año.

El vector principal del virus del dengue es el mosquito Aedes aegypti, también conocido como mosquito momia o mosquito de la fiebre amarilla. Es originario de África, pero a día de hoy se encuentra en regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo. Entre el 40 y el 80 % de los cuadros de dengue son asintomáticos.

Cuando aparecen, los síntomas más reportados son fiebre, dolor de cabeza muy intenso, dolor detrás de los ojos, vómitos, náuseas, sarpullido y agrandamiento de los ganglios linfáticos. No existe un tratamiento específico para el dengue, pero se pueden aplicar ciertos abordajes de asistencia para sobrellevar mejor el cuadro.

Malaria

La malaria o paludismo está provocada por parásitos del género Plasmodium. Los vectores de esta enfermedad son mosquitos hembra del género Anopheles, especialmente común en zonas templadas, tropicales y subtropicales. Tal y como indica la OMS, en 2020 hubo 241 millones de casos de malaria, lo que se tradujo en unas 627 000 muertes.

Tras la infección, los parásitos del género Plasmodium se instauran dentro de los glóbulos rojos y los destruyen, por lo que la anemia es uno de sus múltiples efectos derivados. Algunos de los síntomas más frecuentes de la enfermedad son heces sanguinolentas, escalofríos, sudoración, ictericia, dolor muscular, náuseas y vómitos.

La malaria es una emergencia médica que requiere de hospitalización. El tratamiento principal para esta infección es la cloroquina, sin embargo, en ocasiones el parásito es resistente a ella y se requieren otros abordajes algo más específicos.

Leishmaniasis

La leishmaniasis es una enfermedad causada por protozoos del género Leishmania. Se transmite a través de la picadura de flebotomos, unos dípteros algo diferentes a los mosquitos, pero que también se alimentan de sangre de diversos vertebrados. Esta patología se registra en 88 regiones tropicales, subtropicales y templadas. Se estima que, a día de hoy, hay unos 12 millones de personas con leishmaniasis en el mundo.

Las formas más comunes de la leishmaniasis son la cutánea (afecta a la piel y mucosas) y la visceral (afecta al cuerpo entero). Los síntomas varían según la zona afectada, pero en general suelen ser llagas en la piel, molestia abdominal, sudores fríos, piel escamosa, adelgazamiento del cabello y pérdida de peso.

Los compuestos con antimonio de administración intravenosa son la primera línea de defensa para el tratamiento de la leishmaniasis. El tratamiento tópico es una opción para las lesiones pequeñas y superficiales.

Fiebre amarilla

La fiebre amarilla es similar al dengue, pues también es causada por un virus y su vector principal de transmisión es el mosquito Aedes aegypti. Además, también es difícil diferenciarlas a nivel sintomático, ya que también se presenta con dolor de cabeza, fiebre, dolores musculares, náuseas, vómitos y cansancio. Otro de los signos clínicos usuales de la fiebre amarilla es la ictericia (color amarillo en piel y ojos).

No hay un tratamiento específico para esta condición, pero se puede prevenir de forma eficaz con una vacuna. Si se contrae la enfermedad, se pueden paliar los síntomas con la asistencia hospitalaria adecuada.

Las salidas al campo favorece que las picaduras de mosquito tengan lugar.

Son muchas las enfermedades que se pueden transmitir por las picaduras de mosquitos. La mejor opción para evitarlas en todos los casos es protegerse de forma tanto directa como indirecta: utilizar ropa de manga larga cuando sea posible, ponerse repelente, emplear mosquiteras a la hora de dormir y retirar fuentes de agua estancadas cerca del hogar son solo algunas de ellas.

Si aun así no se puede evitar la picadura en un momento puntual, hay que llevar un estricto seguimiento de su evolución y la posible aparición de síntomas. Todas las condiciones citadas tienen un mejor pronóstico si se detectan a tiempo.

Compra tu prueba

Otros artículos relacionados

El síndrome de San Filippo cursa con síntomas diversos.
Salud general

Síndrome de Sanfilippo

Las enfermedades raras afectan a una proporción reducida de la población global. Aunque los casos absolutos de estas patologías sean muy reducidos, suponen un auténtico

Leer más »

Deja aquí tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.