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Tipos de cáncer de piel

El término “cáncer” engloba a un conjunto de enfermedades en las que algunas células del se multiplican sin control y se extienden por el resto del organismo. Es posible que este evento ocurra en cualquier parte del cuerpo y se debe a errores genéticos, conocidos como mutaciones. Este grupo patológico es el causante principal de muerte en todo el mundo y 1 de cada 6 personas fallecen por él.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los tipos más comunes de cáncer son el de mama, el de pulmón, el de colon, el de recto y el de próstata. De todas formas, se suele dejar fuera del ranking al cáncer de piel por sus particularidades, aunque en realidad es el más habitual con mucha diferencia. En las siguientes líneas, te lo contamos todo sobre los tipos de cáncer de piel y cómo detectarlo antes de que sea tarde.

¿Qué es el cáncer de piel?

Como su propio nombre lo indica, el cáncer de piel es aquel que se forma en los tejidos de la piel. En una situación de normalidad, las células crecen, se dividen y mueren según los requerimientos fisiológicos normales del organismo. Si se producen ciertas mutaciones en el ADN, algunas células pueden volverse malignas y crecer de manera descontrolada. Se habla de cáncer o tumor maligno si esta agrupación celular se puede extender a otras partes del cuerpo.

Estimar la prevalencia global del cáncer de piel es muy complejo, pues existen diversos tipos y muchas veces basta con una intervención quirúrgica superficial para tratarlos. De todas maneras, las cifras en Estados Unidos nos permiten hacernos una idea general de su incidencia. Según la American Academy of Dermatology, el cáncer de piel es el más común en la región y 1 de cada 5 habitantes lo desarrollarán a lo largo de su vida.

Más allá de datos estadísticos generales, se calcula que la incidencia de algunas de las variantes han aumentado en un 145 % en las últimas décadas. Conocer las características generales del cáncer de piel es esencial para detectarlo antes de que se extienda en otras partes del cuerpo.

El cáncer de piel se puede manifestar de muchas formas.

¿Qué tipos de cáncer de piel existen?

A grandes rasgos, se describen 2 tipos de cáncer de piel: los que son melanoma y los que no. Esta clasificación no es aleatoria, pues el melanoma es el que más probabilidades tiene de invadir otros tejidos y, por tanto, el peor pronóstico de todos. De todas formas, existen diferencias fisiológicas y patológicas que permiten categorizar estas neoplasias malignas en muchos tipos más.

Existen 3 tipos principales de células en la epidermis: células basales, células escamosas y melanocitos. Los tipos de cáncer de piel más comunes se nombran a partir de qué célula es la precursora. Nos explicamos mejor en las siguientes líneas.

Carcinoma espinocelular o carcinoma de las células escamosas

Este tipo de cáncer se genera a partir de las células escamosas, localizadas en la parte más superficial de la epidermis. Supone el segundo tipo de cáncer de piel más común, siendo superado con creces por el carcinoma de las células basales. Cuando se detecta a tiempo, el carcinoma espinocelular reporta un muy buen pronóstico y no suele causar la muerte.

La principal causa de la aparición de este cáncer es la exposición prolongada a los rayos UV, ya sea por tomar demasiado el sol, por trabajar en exteriores, por usar camas de bronceado y muchas cosas más. Los signos más comunes del carcinoma de las células escamosas son los siguientes:

  • Manchas rojas ásperas y escamosas que pueden sangrar y formar costra.
  • Nódulo rojo y firme elevado, en ocasiones con un área interior en el centro.
  • Una llaga roja o un parche áspero en la boca.
  • Un parche rojo en el ano o los genitales.

La cirugía por escisión, legrado, electrodesecacción y la cirugía de Mohs son los abordajes principales para extraer el tumor maligno de la piel. Por otro lado, la crioterapia se suele utilizar en las fases iniciales y la radioterapia en pacientes con tumores muy grandes. Si el cáncer está muy avanzado, se puede optar por inmunoterapia o quimioterapia sistémica.

Carcinoma basocelular o carcinoma de las células basales

Este tipo de cáncer se origina a partir de las células basales, las cuales se encuentran en la capa inferior de la epidermis. Se trata del tipo de cáncer de piel más común con muchísima diferencia, pues representa 8 de cada 10 cuadros dentro de este grupo. Solo en Estados Unidos se diagnostican más de 3,6 millones de casos cada año, una cifra nada desdeñable.

Este tipo de cáncer es mucho más usual en personas mayores de 50 años, aunque también puede producirse en jóvenes que han tenido una exposición muy extensa al sol. Algunos de los síntomas más comunes de esta neoplasia maligna son los siguientes:

  • Lesión marrón, negra o azulada con bordes translúcidos y un poco levantados.
  • Lesión blanca, similar a una cicatriz, de borde poco definido.
  • Una llaga que no sana.
  • Vasos sanguíneos irregulares alrededor del punto extraño.

El tratamiento depende del tamaño, profundidad y localización del cáncer. De todas formas, el abordaje que se utiliza con mayor frecuencia es la extracción quirúrgica. El curetaje, la radioterapia, el congelamiento, algunos tratamientos tópicos y la terapia fotodinámica también pueden ser de utilidad según el cuadro concreto. Si se detecta a tiempo y se realiza el tratamiento adecuado, la tasa de supervivencia es de hasta el 95 %, incluso sin riesgo de recurrencia.

Melanoma

El melanoma es el tipo de cáncer de piel más conocido, aunque curiosamente solo representa el 1 % de los cuadros de este tipo. Tal y como indica su nombre, surge a partir de los melanocitos, células especializadas en sintetizar la melanina que le da tono a nuestra piel. A pesar de su prevalencia baja en comparación con los ya citados, el melanoma es uno de los que peores pronósticos reporta.

La exposición a la luz ultravioleta es uno de los factores de riesgo claros de esta enfermedad, aunque tener piel clara, los antecedentes de quemaduras del sol, tener muchos lunares, el sistema inmunitario debilitado y otros rasgos también pueden favorecer su aparición.

La regla A,B,C,D,E es clave para detectar un melanoma:

  • A: Asimetría. El supuesto lunar extraño es asimétrico.
  • B: Bordes. Desiguales, dentados o indefinidos.
  • C: Color. Este no es uniforme y puede presentar una gama diversa de manchas rosadas, marronáceas, azuladas y más.
  • D: Diámetro. En general, que un lunar sea grande (más de 6 milímetros de diámetro) es mala señal. Esto no siempre se cumple.
  • E: Evolución. Un facto clave. Los melanomas son cambiantes y pueden provocar síntomas a lo largo del tiempo, como sangrado o dolor.

Si el melanoma es pequeño, el tratamiento de elección es la cirugía. En casos más avanzados, puede ser necesaria la extirpación de los ganglios linfáticos, la inmunoterapia, la terapia dirigida, la radioterapia y la quimioterapia. En sus etapas iniciales, la tasa de supervivencia a 5 años del diagnóstico es del 98 %. Por desgracia, en su fase distante y diseminada este porcentaje se reduce hasta un 23 %.

Otros tipos de cáncer de piel

Hemos recopilado los tipos de cáncer de piel más comunes, sus síntomas y posibles tratamientos. De todas formas, existen otros tipos. Los nombramos de forma somera en la siguiente lista:

  • Linfoma cutáneo: es un tipo de cáncer poco frecuente que comienza en los glóbulos blancos. Se desconoce su desencadenante principal y cursa con síntomas como manchas redondas en la piel, pérdida de cabello y agrandamiento de los ganglios linfáticos.
  • Carcinoma de Merkel: de nuevo, es muy poco frecuente. Aparece en forma de nódulo color rojizo o azulado, a menudo en cara, cabeza o cuello.
  • Sarcoma de Kaposi: este tipo de cáncer produce parches de tejido anormal, los cuales crecen debajo de la piel, en el revestimiento de la boca, en los ganglios linfáticos y en otros órganos.
El cáncer cutáneo se puede tratar de muchas formas.

Como habrás podido comprobar, existen muchos tipos de cáncer de piel y no todos son letales. Además, la detección temprana mejora el pronóstico en todos los casos. Si observar cualquier indicio sospechoso a nivel epidérmico, no dudes en acudir a tu profesional de salud.

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