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Derrame cerebral en jóvenes

El derrame cerebral, ictus o accidente cerebrovascular (ACV) es la segunda causa de muerte en todo el mundo. Tal y como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta enfermedad es responsable del 11% de las defunciones, es decir, se cobra más de 6 millones de vidas cada año. Aunque esta condición se asocie en la mayoría de casos a la población envejecida, es necesario destacar que el 6% de los fallecidos por ACV tienen entre 15 y 49 años. ¿Es común el derrame cerebral en jóvenes?

Aunque las personas jóvenes se encuentren en un riesgo menor de padecer prácticamente cualquier enfermedad física, siempre hay excepciones que confirman la regla. En las siguientes líneas, te contamos en qué consiste el derrame cerebral, cómo afecta a la población juvenil y a qué se debe, siempre basándonos en evidencias científicas.

¿Qué es el derrame cerebral o accidente cerebrovascular?

El derrame cerebral, también conocido como ataque cerebral, ictus o accidente cerebrovascular (ACV), ocurre cuando el flujo de sangre hacia una parte del cerebro se interrumpe, ya sea por un bloqueo o una rotura de un vaso sanguíneo. Durante este evento, las células del cerebro afectadas dejan de recibir el oxígeno y los nutrientes que requieren, por lo que comienzan a morir en cuestión de minutos. Esto puede desembocar en daños severos en el tejido cerebral, diversidad funcional de grado variable y, en los peores casos, la muerte.

Existen 2 tipos de ictus o accidente cerebrovascular:

  1. Isquémico: es la variante más común y representa el 80% de los ACVs. Ocurre cuando un coágulo de sangre bloquea un vaso sanguíneo encargado de suministrar sangre al cerebro.
  2. Hemorrágico: en este caso, el derrame ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe y comienza a sangrar dentro del cerebro. Los ACVs hemorrágicos suelen ser más graves que los isquémicos y es más probable que causen la muerte.

El accidente cerebrovascular es una de las causas principales de muerte en todo el mundo. Tal y como indican los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), cada 3,5 minutos una persona muere a causa de un ACV. La mayoría de los cuadros ocurren en personas de 65 años o más, pero también se dan casos esporádicos en la población joven y en niños.

El derrame cerebral en jóvenes: ¿es común?

La British Heart Foundation nos avisa de que la edad media para el desarrollo de un accidente cerebrovascular es cada vez más baja. Según datos epidemiológicos, en esta región el 38% de los pacientes a día de hoy se consideran de edad media (40-69), mientras que hace una década este porcentaje era de un 33%. La edad media de ACV para mujeres se ha reducido de 75 a 73 años y, en hombres, ha bajado de 71 a 68. Aunque estas cifras no sean extrapolables a todos los países del mundo, nos dan una idea clara de la situación actual.

Otras fuentes científicas indican que entre el 10 y el 15% de los derrames cerebrales tienen lugar en personas entre 18 y 50 años. Algunos de los factores de riesgo más evidentes para sufrir un ACV siendo joven son los siguientes:

  • Dislipemia: este término se aplica cuando hay una concentración alta de colesterol “malo”, triglicéridos o ambos en sangre. Hasta el 60% de las personas jóvenes que han pasado por un ictus tenían el colesterol alto u otro tipo de dislipemia en el momento del accidente.
  • Ser fumador: el tabaco mata hasta a la mitad de las personas que lo consumen, ya sea por cáncer de pulmón u otras condiciones derivadas. Cuando se inhala el humo del cigarrillo, el monóxido de carbono y la nicotina ingresan al torrente sanguíneo, lo que reduce la cantidad de oxígeno en sangre y aumenta la presión arterial. Ser fumador se asocia al derrame cerebral en jóvenes en más de un 40% de los casos.
  • Hipertensión: la hipertensión es una gran conocida cuando se habla de factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares. En sus formas más graves, la presión arterial alta aumenta la carga de trabajo del corazón, daña el recubrimiento interior de los vasos sanguíneos y estrecha las arterias. Se asocia a los ACVs juveniles hasta en el 39% de los casos.

Aunque estos tres sean los factores de riesgo que más se citan en portales profesionales, existen muchos más. No hay que olvidar la obesidad, la diabetes mellitus, la falta de actividad física, el alcoholismo o la dieta inadecuada, pues todos ellos son predisponentes para la enfermedad cardiovascular de prácticamente cualquier tipo.

La prevención del derrame en la población juvenil es posible

La salud no es cuestión de suerte. En VIVOLABS, contamos con múltiples pruebas para la prevención y predicción que permiten descubrir factores de riesgo predisponentes para el derrame cerebral en jóvenes (y la población adulta), entre otras muchas enfermedades cardiovasculares.

Nuestro perfil lipídico sirve para conocer los niveles de colesterol y lípidos en sangre, lo que posibilita el diagnóstico rápido de una dislipemia. No se requiere ni cita previa ni prescripción médica para llevarlo a cabo. También contamos con un perfil salud PLUS que mide 18 parámetros en sangre, entre los que se encuentran los ya citados.

El estudio de nutrigenética y sobrepeso NOA analiza los polimorfismos (variantes de la normalidad) de 16 genes con implicación en la respuesta nutricional. Esto permite conocer el riesgo de desarrollar obesidad y otros factores de riesgo relacionados con enfermedades cardiovasculares.

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